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ANA: EJEMPLO DE UNA VERDADERA ORACION

Posted by ING. WELINGTON GAUTREAUX en 22 junio, 2011

 

1:2 Y tenía él dos mujeres; el nombre de una era Ana, y el de la otra, Penina. Y Penina tenía hijos, mas Ana no los tenía. 1:5 Pero a Ana daba una parte escogida; porque amaba a Ana, aunque Jehová no le había concedido tener hijos. 
1:6 Y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque Jehová no le había concedido tener hijos. 
1:7 Así hacía cada año; cuando subía a la casa de Jehová, la irritaba así; por lo cual Ana lloraba, y no comía. 
1:8 Y Elcana su marido le dijo: Ana, ¿por qué lloras? ¿por qué no comes? ¿y por qué está afligido tu corazón? ¿No te soy yo mejor que diez hijos? 

      Aqui podemos ver que Ana era una mujer de fe y que creía en Dios por encima de todo, sin importar sus problemas y aflicciones, esto no le impedia a Ana amar, querer y confiar en Dios.

Muchas veces nos apartamos de los caminos de Dios por que no podemos alcanzar algún objetivos o cuando algo nos falla. Cuantos jóvenes vemos hoy en día que se alejan de los caminos de Dios por el simple hecho de que el novio o la novia le dejo, cuantas esposas y esposos se alejan de Dios por que su pareja no le sirve a Dios y se cansan de luchar por ellos, cuantas veces se nos queda una materia en la escuela o en la universidad y esto nos impide progresar en nuestra vida espiritual, muchas veces las aflicciones y preocupaciones del trabajo nos alejan de la intimidad con Dios. Vamos a ver algunas de Las aflicciones y de los problemas con los que Ana tenia que luchar día a día

  • La otra esposa de Elcana la criticaba constantemente por que ella no podía tener hijos.
  • cuando Elcana repartía podemos ver que a Penina le tocaba mas.
  • Ana lloraba constantemente.
  • No comia
  • Su vida era triste. Ella sufría.
  • No podía darle un hijo a sus esposo

Querido hermano todo lo que ana estaba pasando no le impedía a ana tener una comunión con Dios, no hizo que Ana dejara de creer y confiar en Dios. Sabemos que nuestro diario vivir cada ves se torna mas fuerte y mas complicado, que los problemas en ves de disminuir lo que hacen es aumentar, que los hijos están cada ves mas rebelde y millones de cosas mas. Pero lo que Dios quiere que sepamos y que tengamos claro es que el esta hay en medio de todo y que si no disponernos a buscar esa bendición siéndole fiel en espíritu y verdad con toda el alma y el corazón, el no nos va a quedar mal, no nos va a fallar, no nos a defraudar. Tratemos de imitar la oración de Ana, la búsqueda de Dios que Ana se motivo a alcanzar, la relación con Dios por encima del los problemas, la intimidad entre Dios y Ana, la confianza de Ana.

1:9 Y se levantó Ana después que hubo comido y bebido en Silo; y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo de Jehová, 
1:10 ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. 
1:11 E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.
1:12 Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella. 
1:13 Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria. 1:14 Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino. 
1:15 Y Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová. 

Aqui podemos ver otro gran ejemplo de Ana, y es que, Cuando su esposo habla con ella y le pregunta que le pasaba, ella no comenzó a como diríamos en mi país “a ponerse de cascarrabias con su esposo” o sea no comenzó a llorarle y a gritarle a el, lo que ella hizo fue a obedecer a su esposo y comer y beber como el se lo pidió, y todo lo que ella quiso decirle a sus esposo lo dejo para llevárselo a Dios al Templo, le dejo la carga a Dios hermano, y era tan larga, tan INTIMA la oración de ana con Dios que Eli penzoque ella estaba borracha mientras ella oraba.

Esto nos deja entender que cuando tengamos problemas tenemos que dejar de estar llorando al pastor, al amigo, al hermano, al esposo o al esposa. Trae tus problemas a Dios y descargado en el altar, no importa que los hermanos chismosos que solo van a mirar al templo piensen que estas loco, que te vean todos los días en la iglesia orando y clamando con todo el corazón y los hermanos y amigos digan o piensen que estas frustrado con Dios. QUE NO TE IMPORTE LO QUE DIGAN, clama a Dios traele tus problemas, serle fiel, busca el reino de Dios y su Justicia y todo lo demás vendrá por añadidura, has como Ana derrama tu alma delante de Dios, traele a El tus problemas y tribulaciones, tus deudas, tus quebrantamiento, tu tristeza, tu dolor y veras los resultados. No deje que los problemas intervengan en tu relación con Dios, has que Dios intervenga en tus problemas.

Y finalmente no te olvides de Dios cuando llegue la bendición, cuando llegue lo que le pediste, has como hizo Ana; promete a Dios que esa bendición sera dedicada a El, que si te bendice con el trabajo que le pediste no te vas a olvidad de el, si no que le cumplidas con el diezmo, que ese no te va a quitar el tiempo que le toca a Dios, que cuando Dios te bendiga con la pareja que le pediste ese hogar que formen sera para honrar a Dios y glorificarle, que ese niño lo vas a instruir en el camino de Dios. Hermano al fin y al cabo no somos mas que mayordomo de las bendiciones que Dios nos da. Hagamos tal y como hizo Ana con Samuel

 1:20 Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo pedí a Jehová. 
1:26 Y ella dijo: ¡Oh, señor mío! Vive tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti orando a Jehová. 
1:27 Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí. 
1:28 Yo, pues, lo dedico también a Jehová; todos los días que viva, será de Jehová. Y adoró allí a Jehová.

Dios te bendiga en gran manera

Posted in JESUS EN MI, Por que orar?, una oracion de fe, VALE LA PENA SUFRIR POR CRISTO? | Etiquetado: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Leave a Comment »

 
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